Mientras Microsoft quiere volar por su cuenta en el mundo de los modelos de IA, OpenAI y Oracle han alcanzado un acuerdo valorado en 300.000 millones de dólares. Este incluye el suministro de potencia de computación en la nube durante cinco años, según informó el Wall Street Journal. El contrato, uno de los más grandes en la historia del sector, entrará en vigor en 2027 como parte del denominado Proyecto Stargate.
Un proyecto de escala sin precedentes
En julio, ambas compañías anunciaron junto a SoftBank y Donald Trump la construcción de centros de datos con capacidad de 4,5 gigavatios, aunque sin detallar entonces el volumen económico del compromiso. El nuevo contrato con Oracle concreta ahora la magnitud de la inversión que OpenAI destinará a infraestructuras en la nube.
El acuerdo se enmarca en los esfuerzos de OpenAI por asegurar recursos informáticos suficientes para el desarrollo de sus modelos de inteligencia artificial a gran escala. La compañía, que este año prevé ingresos de 12.700 millones de dólares, también estaría detrás de un contrato de 10.000 millones con Broadcom para el diseño de su propio chip de IA. Esto parece una estrategia para diversificar acuerdos como los que la startup tenía con NVIDIA.
Por su parte, Oracle confirmó en su último informe de resultados que tres empresas no identificadas habían firmado cuatro contratos multimillonarios en el primer trimestre fiscal. Según su consejera delegada, Safra Catz, estos acuerdos han impulsado un crecimiento del 77% en los ingresos por infraestructura en la nube. La compañía añadió que cuenta ya con más de 317.000 millones en ingresos futuros comprometidos, cifra que impulsó al alza sus acciones y situó a su presidente, Larry Ellison, como la persona más rica del mundo.
Con este movimiento, OpenAI asegura capacidad de computación masiva a largo plazo, pero también demuestra la enorme cantidad de recursos necesarios para emprender proyectos de IA.

